sábado, 12 de diciembre de 2009

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 73

Vigésimo octava actuación.

"Gràcies per tornar a casa!", me he encontrado en la puerta del camerino al finalizar la actuación acompañando a una bonita rosa... Ha sido la primera de las tres actuaciones que voy a hacer en el Teatre de l'Aurora en Igualada. Y sí, es como volver a casa, donde estuvimos ensayando tres semanas y donde desde el principio me acogieron con los brazos abiertos. Sentirse como en casa es una expresión que a veces utilizamos a la ligera, pero en este caso es exactamente como me hacen sentir Òscar, Montse, Núria i Xavi... Este grupo... casi me atrevo a decir esta familia, son otros de los responsables de que ste Don Juan camine con paso firme.
Recuerdo cuando me reuní con Òscar para explicarle el proyecto y sin dudarlo cogió la agenda y en seguida me reservó tres semanas de ensayos en su teatro. Creyó en mí y en el espectáculo y se entregó sin pensárselo dos veces. Aquí estuve en abril encajando todas las piezas del rompecabezas que formarían el Don Juan. Memoria amarga de mí, y aquí hice las previas...
Òscar me confesaba ayer que para él era como un estreno y que tenía la misma sensación.
Yo me sentí realmente bien. El espectáculo, a pesar de que se adapta a todo tipo de salas, en l'Aurora luce con todo su esplendor. La escenografía de Xavier Erra transmite en sus reducidas dimensiones toda la angustia y la fuerza para la que fue creada. Las distancias cortas hacen que los muñecos se desplacen orgánicamente, sin tener que realizar largos recorridos, todo está a mano... Siempre es algo especial actuar para familia y amigos, pero ayer sentí todo el calor de los amigos del Teatre de l'Aurora que me empujaban y me apoyaban... Realmente fue volver a nuestra casa!!

domingo, 6 de diciembre de 2009

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 72

Vigesimoséptima actuación.

Dicen que después de una mala acuación siempre viene una buena. No creo que sea una regla que se cumpla invariablemente en cualquier circunstancia. Sospecho que tiene que ver con la actitud que uno toma después de superar el mal trago de no estar a la altura... Esta vez me puse las pilas y estuve analizando por qué las cosas no habían salido del todo bien en Azuqueca. Estuve repasando el texto y cuidando hasta el último detalle (la luz, el sonido, el ritmo, la voz...).
Además esta era una actuación importante: Certamen Nacional de Teatro Garnacha en Haro, un festival de teatro con carácter competitivo al que acudiamos siete compañías de entre más de cien propuestas. Y nosotros vinimos gracias a Vicente, que nos vio en Alcalá de Henares y apostó fuerte por el Don Juan, a pesar de no tener un video del espectáculo con el que convencer a los otros ocho miembros de la comisión que decidía qué compañías accedían. Por tanto, y más allá del hecho de optar a un premio, debíamos hacerlo bien para dejar en buen lugar la confianza depositada en nosotros.
Un teatro a la italiana, con sus palcos y su corbata que nos ha obligado a actuar muy alejados del público. A pesar de eso, la acústica era extraordinaria y la voz ha llegado nítida a todos los rincones. Y no sólo eso, sino que mi sensación era que se me oía perfectamente. Eso te da una seguridad plena. Lo digo porque hay lugares donde, una vez acabada la función y con la voz rota de tanto chillar, el público te dice que se te oía muy bien... Pero como tú no tenías esa sensación...
En este caso, además, la escucha era tan profunda que cualquier tos de esas que nos acompañan en las funciones en esta época del año, se volvía molesta.
Un público muy atento, un poco cohibido diría (han reído sólo en una ocasión) que al final han aplaudido largamente aunque de manera relajada, sincera.
Un pedazo de placer haber pasado por aquí, sobretodo porque hemos tenido la ocasión de departir con algunos amigos que han asistido a la función, y se ha establecido una especie de coloquio en el que hemos tenido la ocasión de escuchar cómo ha recibido el público la actuación. Al abrigo de una copa hemos reído contando anécdotas y compartiendo risas e impresiones. Todos ellos grandes amantes del teatro que ven más espectáculos en un año que yo en toda mi vida... Espectadores "profesionales" a los que no se les da gato por liebre. Gente fantástica, de esas que te encuentras en ocasiones y que te hacen ver claramente que esta profesión vale la pena... a pesar de las quince horas que nos hemos tirado Xavi y yo dentro del teatro.
Ha sido una de las funciones más completas que recuerdo y tanto Xavi como yo nos hemos sentido muy a gusto. Es un placer cuando notas que cada frase, cada gesto, cada luz fluye en su ritmo justo....
Lo único que siento es no poder estar aquí la semana que viene para compartir con ellos una cena (de la cual espero descripción detallada del menú) y unos vinos de Rioja of course!, charlando de las satisfaciones y los sinsabores de este juego con el que nos ganamos la vida...
Gracias a todos ellos por sus cálidas palabras y por sus ánimos, que recargan las baterías de este Don Juan, ahora que está a punto de cumplir su trigésima representación.
A las tres de la madrugada y casi incapaz de controlar mis dedos que empiezan a vagar por el teclado del ordenador sin control, acaba este día maravilloso.

sábado, 21 de noviembre de 2009

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 71

Vigesimosexta actuación.

Decididamente no estoy solo en el escenario... Hoy, en Azuqueca de Henares, he comprobado que mi voluntad no es la única en el Don Juan. Parecerá increíble, pero hoy he tenido problemas con Padre Luis... Sólo con él.
Los demás han actuado con toda la naturalidad, pero Padre Luis tenía un mal día. Yo no. Yo estaba cómodo en escena, pero al viejo fraile se le ha olvidado el texto en el huerto y no sabíamos cómo salir del embrollo. Nos hemos quedado en blanco... y al viejo cabrón sólo se le ha ocurrido decir en ese silencio que se me ha hecho eterno... "Tú dirás..." Yo??¡¡ Maldito fraile, no es a mí al que se le ha olvidado el texto... Es tu texto el que no estaba bien. Si te has quedado en blanco, lo último que le debes decir a tu partenaire es "Tú dirás" Ala, la patata caliente para mí. Y yo que coño digo después del "Tú dirás..." Se ha quedado sin texto (deben ser los años), y he tenido que improvisar de mala manera... Lo bueno es que cada vez que ha entrado en escena a partir de ese momento, lo ha hecho titubeante, dubitativo, con el texto y el gesto inseguro... Y sólo él... Los demás estábamos en nuestro sitio...
Voy a hablar con él. Tengo que decirle que se aplique más, que curre, y que repase las escenas de vez en cuando... "Tú dirás..." Mal rayo te parta, pedazo de espuma con silicona... Tú tenías que decir, no yo... Yo había dicho mi texto bien... Es cierto, yo te he chillado antes de tiempo, y eso te ha desconcertado... y que en ese momento al caer, la jarra haya tirado las cañas, y éstas hayan tirado las plantas, no ha ayudado a que siguieras con tu texto. Pero hay que saber salirse de esas situaciones, abuelo...
Jajaja!! "Tú dirás..." Sólo ha sido capaz de decir "Tú dirás..."
¡Qué mal trago!
Está claro, están vivos...

lunes, 9 de noviembre de 2009

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 70

Vigésimoquinta actuación.
Y nos desquitamos... Qué placer el estar dos horas antes en la sala para repasar y corregir cosas... La actuación (versión castellana) fue bien. Poco público porque había muchos espectáculos de calle que empezaban a esa hora... Y un concierto de música rock en la sala grande del teatro ! La absoluta tranquilidad de un convento franciscano, con sus silencios, sus imágenes evocadoras, con un pum, pum de fondo continuamente... Qué tortura! Don Juan dice en un momento: "Silencio malditos frailes!!" Y me dieron ganas de añadir:"Y vosotros también, putos músicos!!" En fin, un nuevo ejercicio de abstracción... suerte de nuevo que mis compañeros de escena no se inmutan por malas que sean las condiciones reinantes...
Luego, claro, a desmontar a toda leche para dejar paso a la siguiente compañía... Cuando llegué a casa, me comí un plato de cocido maravillososo y me metí en la cama... un día después, sigo en ella...

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 69

Vigesimocuarta actuación.
Manresa tiene uno de esos festivales difíciles de definir.... y me imagino, más dificiles aún de programar. Fira d'espectacles d'arrel Mediterrània. (Feria de espectáculos de raiz mediterránea)
Mucha música tradicional, pasacalles, fanfarras y teatro. Aunque este último, imagino, es el más complicado de encontrar, dado el objetivo de la feria.
Allí estaba nuestro Don Juan, metido un poco con calzador, ya que no estoy seguro que encajara exactamente con esa definición de espectáculo tradicional...
Como suele pasar en estos macroeventos con una programación tan amplia, tuvimos que comprimir el montaje en cuatro horas el sábado, y la función era a las 24 h.!! Llegamos con el cansancio del viaje desde Murcia en el cuerpo, y pasamos un montaje estresante donde no podíamos despistarnos ni un segundo porque si no, no llegábamos. De hecho estuvimos tan al límite que Carles estuvo programando la mesa de luz con el público entrando en la sala...
Y claro, paso lo que pasó...
Y lo que pasó es que hubo errores técnicos importantes que, sumados a que actuaba la versión bilingüe por segunda vez (con la consiguiente inseguridad...), estuvimos en un tris del desastre total... Audios equivocados, luces que no entraban o lo hacían tarde... Desesperante... Pero mi lectura final es que supimos sobreponernos a esos inconvenientes, y sacar la función adelante. Sudando ambos la gota gorda, y sufriendo lo insufrible... Al final, no pude culpar a Carles de esos momentos casi surrealistas, en los que yo decía una cosa y el audio me contestaba otra... Hizo todo lo que pudo y se peleó con un equipo difícil... Además al día siguiente, tendría la oportunidad de resarcirse. Sorprendentemente, y eso es lo maravilloso de los espectáculos en vivo, la gente nos felicitó efusivamente, el espectáculo sorprendió y encantó a todo el mundo. Desde los gerentes del teatro, hasta programadores o los directores de la Fira y el público en general. Venían a felicitarnos maravillados, encantados... de una de las actuaciones más desastrosas del Don Juan... Aunque, cómo son las cosas, a pesar de los fallos... sentí vivo el espectáculo de principio a fin. Esos bichos son un regalo, no me cansaré de decirlo: nunca caen en el desánimo, y arriman el hombro conmigo, vaya como vaya la función...

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 68

Vigesimotercera actuación.

Murcia. Auditorio Beniaján.
Empezaba aquí ese fin de semana al que tanto miedo le tenía. Tres días de maratón, en los cuales el espectáculo se enfrentaba a algunas incertidumbres.
La primera, el cambio de técnico. Primera función de Carles, que sustituye a Xavi en estos tres bolos. Todo fue bien... Hay que limar algún tiempo pero bien. El montaje fue horrorosamente largo ya que tuvimos que adaptarnos a un auditorio que no se ajustaba a nuestras necesidades. Y eso hizo que estuviéramos todo el día metidos allí adentro. De 10 a 24 h.
La actuación fue bien, salvando las pequeñas cuestiones de ritmo de luz y sonido... Pero salimos airosos del trance. Y además encontramos amigos que vinieron a vernos y eso es uno de los motivos principales por los que tenía ganas de volver al teatro. Esos encuentros tan especiales con gente que aprecias un montón y que no sabes cuándo los volverás a encontrar...
Después de la función desmontamos y cargamos con la inestimable ayuda de mi primo Edu, que estuvo todo el día echándonos una mano y que vio la función desde dentro y desde fuera... Nos esperaban tres horas de coche hasta Benicassim, en nuestro camino hacia Manresa, siguiente parada de este fin de semana tan loco.

lunes, 2 de noviembre de 2009

DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 67

Vigésimosegunda actuación.

¡¡Qué bonito es el Teatro Gayarre de Pamplona!! Y qué majos los técnicos.
Le tenía muchas ganas a esta actuación... había visto las fotos del teatro en internet y me parecía precioso.
El espectáculo ha ido bien, aunque he estado un pelín lento... No acababa de encontrarme cómodo con la luz y he tenido que ir buscando los focos... Otra enseñanza: cuando se enfoque debo estar con los técnicos para saber como están puestas las luces... Además he tenido un problemilla con el micro... cuando me he dado cuenta lo tenía en la nuca... jejejj! Suerte que la acustica del teatro es muy buena y la gente no ha notado nada... De todos modos, la sensación de no llegar al público te desgasta bastante... es como si no estuvieran ahí.... Al final ha ido bien todo... Es extraño, a pesar de tener la sensación de ir más lento, el espectáculo está durando menos... 65min. Cosas extrañas que pasan...