Qué profesión ésta la nuestra!!
A veces te tiras horas de trabajo de investigación, concentración, ensayo... y te das con un canto en los dientes, y otras veces acudes al ensayo sin ningún convencimiento, con ojeras de no haber dormido, solo y desganado... y resulta que encuentras cosas que te sorprenden.
Don Juan es un monstruo... pero en el buen sentido de la palabra. Un monstruo nacido para actuar. Para mí quisiera su temple, su presencia, su organicidad... Hoy me ha vuelto a sorprender. Tirado en el suelo, después de su éxtasis herejiático en el confesionario, exhausto de tanto blasfemar... caído en el suelo, hecho un ovillo, desmayado. Y qué fuerza! Qué lástima desprende, y que gran oportunidad para el Padre Luis para hacercarse al bicho, mirarlo por encima del hombro y escupirle una mirada de desprecio. Qué momentazo!! Y luego qué bien se hace el inerte, el desmayado, cómo se deja cojer en brazos por Jacobo y con que elegancia deja caer su brazo muerto... cómo se queda desvalido en su cama, y cómo haciendo acopio de sus últimas fuerzas, regala al fraile un par de consejos... para luego acudir al encuentro de su última musa, de la amante incansable que nunca ceja en su empeño de conquistarlo, de la amiga que siempre veló por él...
Otro hallazgo ha sido cómo escapar de la necesidad de tener que utilizar las proyecciones una cuarta vez!! (Un día haré un aparte dedicado a esta maldición en que se están convirtiendo las proyecciones, quién me mandaría!!) Ha surgido por casualidad, haciendo un viaje interior por el texto, la situación, los personajes... y ahí estaba la solución: el teatro es mágico, una casa enorme en que caben infinidad de cosas... recursos...
Un día provechoso que me hace albergar más y más esperanzas de que llegaremos a buen puerto... de que nos lo pasaremos bien. No hay nada que desee más en estos momentos.
Hoy a descansar que mañana viene la Muerte y hay que estar fresco para ella.
Hasta el lunes.
viernes, 13 de febrero de 2009
Las musas!!
Ayer me visitaron las musas!! Pasaron de Sabina y acudieron a mi llamada de socorro!!
Fue una tarde maravillosa en el estudio de Pep, con cinco mujeres superprofesionales y... bellísimas!!!
El sueño de Don Juan... oirlas susurrar, rogar, chillar... fue toda una experiencia entrañable.
Don Juan es un tío con suerte por haber podido contar con Maria, Ingrid, Annabel, Laura y Dolça para su imaginario más íntimo... En cuanto tenga alguna foto del encuentro la pondré...
Y no me olvido de Edu, el muso de la taberna y, cómo no, Pep, un hombre que te alegra la vida sólo al verlo. QUÉ BUEN ROLLO!!! Y qué buen augurio para el espectáculo.
Desde aquí: muchísimas gracias por vuestra ayuda. Fue un verdadero honor.
Fue una tarde maravillosa en el estudio de Pep, con cinco mujeres superprofesionales y... bellísimas!!!
El sueño de Don Juan... oirlas susurrar, rogar, chillar... fue toda una experiencia entrañable.
Don Juan es un tío con suerte por haber podido contar con Maria, Ingrid, Annabel, Laura y Dolça para su imaginario más íntimo... En cuanto tenga alguna foto del encuentro la pondré...
Y no me olvido de Edu, el muso de la taberna y, cómo no, Pep, un hombre que te alegra la vida sólo al verlo. QUÉ BUEN ROLLO!!! Y qué buen augurio para el espectáculo.
Desde aquí: muchísimas gracias por vuestra ayuda. Fue un verdadero honor.
jueves, 12 de febrero de 2009
DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 13
Decimotercer ensayo.
Hoy hemos profundizado en la escena de la aparición del Comendador.
Es una escena potente, en la que vemos a Don Juan enfrentado a sus miedos.
Una persona que lleva tantas muertes a sus espaldas, en algún momento otro, debe enfrentarse a su pasado. Si no es que es un enfermo. Y Don Juan no lo es... Al menos no un enfermo que olvide.
Pero ahora, en el momento en que pasa revista a su vida, el Comendador en representación de todos los demás viene a pedir cuentas. Y vemos que Don Juan tiene corazón...
Esta escena la hemos decidido trabajar con Don Juan de pie en la cama, ido, con esa presencia enclenque, débil, frágil.. pero con esa fuerza en la mirada y en el gesto que lo vuelve una fiera por momentos. Y se derrumba y se retuerce y se rebela... Nuestro Don Juan en estado puro!
Cuando llega Jacobo se derrumba en sus brazos, en una imagen que me recuerda a la Piedad... a Jesús derrumbándose en brazos de su madre en el calvario hacia su cruz... aquí el bicho sufre su propio calvario, y su Piedad es Jacobo...
Pero lo que aún no sabe es que acto seguido llegan las mujeres exigiendo su parte de redención... sus explicaciones... Pobre Don Juan... tántas cuentas lo van hacer más humano...
Mañana más.
Hoy hemos profundizado en la escena de la aparición del Comendador.
Es una escena potente, en la que vemos a Don Juan enfrentado a sus miedos.
Una persona que lleva tantas muertes a sus espaldas, en algún momento otro, debe enfrentarse a su pasado. Si no es que es un enfermo. Y Don Juan no lo es... Al menos no un enfermo que olvide.
Pero ahora, en el momento en que pasa revista a su vida, el Comendador en representación de todos los demás viene a pedir cuentas. Y vemos que Don Juan tiene corazón...
Esta escena la hemos decidido trabajar con Don Juan de pie en la cama, ido, con esa presencia enclenque, débil, frágil.. pero con esa fuerza en la mirada y en el gesto que lo vuelve una fiera por momentos. Y se derrumba y se retuerce y se rebela... Nuestro Don Juan en estado puro!
Cuando llega Jacobo se derrumba en sus brazos, en una imagen que me recuerda a la Piedad... a Jesús derrumbándose en brazos de su madre en el calvario hacia su cruz... aquí el bicho sufre su propio calvario, y su Piedad es Jacobo...
Pero lo que aún no sabe es que acto seguido llegan las mujeres exigiendo su parte de redención... sus explicaciones... Pobre Don Juan... tántas cuentas lo van hacer más humano...
Mañana más.
martes, 10 de febrero de 2009
DON JUAN. DIARIO DE UN NAUFRAGO. 12
Decimosegundo ensayo.
Mucho mejor hoy... uff! Qué descanso.
Hemos retomado directamente la escena tres y empieza a tomar forma. Los silencios, las miradas, las disociaciones... Todo empieza a encajar. Don juan cada vez es más autónomo... o quizá debería decir que Jacobo es cada vez más autónomo... Estamos descubriendo que, al contrario de lo que yo pensaba, cuanto más pendiente estoy de la actuación de Don Juan, más creíble se vuelve la presencia de Jacobo. Don Juan está tomando un carácter más irónico, más cruel, más dominante de la situación. Sus desplazamientos independientes de Jacobo (pequeños por razones obvias) se hacen, sin embargo, largos paseos a ojos del espectador. Es increíble a dónde nos lleva esa relación tan estrecha de dependencia: cualquier pequeño detalle de autonomía por parte del muñeco se vuelve un acto mágico.
Después nos hemos metido con la escena cinco: la de las mujeres. María quería trabajarla porque el jueves vamos a grabar al estudio las voces de las mujeres y quería saber por dónde tirar con las entonaciones. Es una escena difícil. No tenemos claro qué proyectar, teniendo en cuenta varios factores... No sabemos muy bien qué podría quedar coherente... Además hay que tener en cuenta que, al estar la proyección justo entre el público y los personajes, habrá una doble perspectiva... es decir, que Don Juan sentirá que la proyecciones lo miran a él, pero el público tendrá la sensación que son ellos el objetivo de las miradas...
En todo caso, será una escena muy plástica, y podemos conseguir un buen ritmo y una sensación de agobio por parte de Don Juan, que es lo que interesa.
Por primera vez vemos a Don Juan descontrolado y abrumado por la situación que lo sobrepasa, debatiéndose entre el dulce recuerdo de Doña Inés, como lo más parecido al verdadero amor que sintió, con el rechazo hacia las otras mujeres, todas ellas como un coro exigiendo su cuota de atención, su parte de protagonismo en la vida de un hombre que las ha tratado como vulgares objetos de codicia.
Ya lo dice él:" ... Todas las bellezas tienen derecho a encantarnos. Saboreamos un dulzor extremado cuando conquistamos el corazón de una dama; cuando vencemos las pequeñas barreras que opone, llevándola poco a poco al terreno donde queremos llevarla. Pero cuando ha sido nuestra una vez, ya no hay nada que decir, todo lo hermoso de la pasión ha terminado... hasta que otra belleza viene a despertar nuestros deseos de una nueva conquista."
Nuestro bicho se muestra aquí muy seguro de sí mismo, delante de un pobre fraile desconocedor del insondable mundo de la seducción, del amor... Sin embargo, cuando poco después aparece Doña Inés, su seguridad se tambalea un poco, y duda... y en todo caso, siente quizás una sensación de desasosiego por haber dejado atrás la oportunidad de conocer el amor... Pero finalmente sigue, impertérrito, cumpliendo su condena que es "una búsqueda eterna...".
Hasta mañana.
Mucho mejor hoy... uff! Qué descanso.
Hemos retomado directamente la escena tres y empieza a tomar forma. Los silencios, las miradas, las disociaciones... Todo empieza a encajar. Don juan cada vez es más autónomo... o quizá debería decir que Jacobo es cada vez más autónomo... Estamos descubriendo que, al contrario de lo que yo pensaba, cuanto más pendiente estoy de la actuación de Don Juan, más creíble se vuelve la presencia de Jacobo. Don Juan está tomando un carácter más irónico, más cruel, más dominante de la situación. Sus desplazamientos independientes de Jacobo (pequeños por razones obvias) se hacen, sin embargo, largos paseos a ojos del espectador. Es increíble a dónde nos lleva esa relación tan estrecha de dependencia: cualquier pequeño detalle de autonomía por parte del muñeco se vuelve un acto mágico.
Después nos hemos metido con la escena cinco: la de las mujeres. María quería trabajarla porque el jueves vamos a grabar al estudio las voces de las mujeres y quería saber por dónde tirar con las entonaciones. Es una escena difícil. No tenemos claro qué proyectar, teniendo en cuenta varios factores... No sabemos muy bien qué podría quedar coherente... Además hay que tener en cuenta que, al estar la proyección justo entre el público y los personajes, habrá una doble perspectiva... es decir, que Don Juan sentirá que la proyecciones lo miran a él, pero el público tendrá la sensación que son ellos el objetivo de las miradas...
En todo caso, será una escena muy plástica, y podemos conseguir un buen ritmo y una sensación de agobio por parte de Don Juan, que es lo que interesa.
Por primera vez vemos a Don Juan descontrolado y abrumado por la situación que lo sobrepasa, debatiéndose entre el dulce recuerdo de Doña Inés, como lo más parecido al verdadero amor que sintió, con el rechazo hacia las otras mujeres, todas ellas como un coro exigiendo su cuota de atención, su parte de protagonismo en la vida de un hombre que las ha tratado como vulgares objetos de codicia.
Ya lo dice él:" ... Todas las bellezas tienen derecho a encantarnos. Saboreamos un dulzor extremado cuando conquistamos el corazón de una dama; cuando vencemos las pequeñas barreras que opone, llevándola poco a poco al terreno donde queremos llevarla. Pero cuando ha sido nuestra una vez, ya no hay nada que decir, todo lo hermoso de la pasión ha terminado... hasta que otra belleza viene a despertar nuestros deseos de una nueva conquista."
Nuestro bicho se muestra aquí muy seguro de sí mismo, delante de un pobre fraile desconocedor del insondable mundo de la seducción, del amor... Sin embargo, cuando poco después aparece Doña Inés, su seguridad se tambalea un poco, y duda... y en todo caso, siente quizás una sensación de desasosiego por haber dejado atrás la oportunidad de conocer el amor... Pero finalmente sigue, impertérrito, cumpliendo su condena que es "una búsqueda eterna...".
Hasta mañana.
lunes, 9 de febrero de 2009
DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 11
Decimoprimer ensayo.
Hoy ha sido un día malo. Me está pudiendo la presión de tener que hacerlo bien, de no defraudar, de no cagarla, el miedo... Y este trabajo sin diversión no sale...
Lo cuestiono todo y no me concentro.
He perdido la confianza... la mía y la de María...
Se está conviertiendo en una pesadilla... Todo el día pensando en el espectáculo, promocionándolo, vendiéndolo, creándolo... Y estoy obligado a exigirle que funcione, que se venda, que guste... Demasiada presión. Estoy gastándome los ahorros en él y como no sea un éxito no sé qué voy a hacer... Y hay gente que confía en mí a los que no puedo decepcionar porque si pierdo el crédito profesional...
Espero que mañana todo sea distinto.
Hoy ha sido un día malo. Me está pudiendo la presión de tener que hacerlo bien, de no defraudar, de no cagarla, el miedo... Y este trabajo sin diversión no sale...
Lo cuestiono todo y no me concentro.
He perdido la confianza... la mía y la de María...
Se está conviertiendo en una pesadilla... Todo el día pensando en el espectáculo, promocionándolo, vendiéndolo, creándolo... Y estoy obligado a exigirle que funcione, que se venda, que guste... Demasiada presión. Estoy gastándome los ahorros en él y como no sea un éxito no sé qué voy a hacer... Y hay gente que confía en mí a los que no puedo decepcionar porque si pierdo el crédito profesional...
Espero que mañana todo sea distinto.
lunes, 2 de febrero de 2009
DON JUAN. DIARIO DE UN NÁUFRAGO. 10
Décimo Ensayo.
Hoy he ido a ensayar solo... bueno con el bicho.
Después del gripazo no tenía muchas energías, pero no debo de parar.
Ha sido un ensayo bastante técnico, con el espejo. Para ver los movimientos... Levantadas desplazamientos, miradas, etc.
He dejado montada ya, en cuanto a movimientos, la tercera escena.
He descubierto que Don Juan gana mucho cuando se separa de mí. Coge aire... se vuelve autónomo... pero no puedo abusar porque el hombro sufre.
He probado el hilo contínuo entre los brazos pero lo he desestimado... no me gustaba el poco movimiento que ganaba.
Así que el brazo derecho del bicho va a estar un poco muerto... el arsénico es muy malo.
Mañana más...
Hoy he ido a ensayar solo... bueno con el bicho.
Después del gripazo no tenía muchas energías, pero no debo de parar.
Ha sido un ensayo bastante técnico, con el espejo. Para ver los movimientos... Levantadas desplazamientos, miradas, etc.
He dejado montada ya, en cuanto a movimientos, la tercera escena.
He descubierto que Don Juan gana mucho cuando se separa de mí. Coge aire... se vuelve autónomo... pero no puedo abusar porque el hombro sufre.
He probado el hilo contínuo entre los brazos pero lo he desestimado... no me gustaba el poco movimiento que ganaba.
Así que el brazo derecho del bicho va a estar un poco muerto... el arsénico es muy malo.
Mañana más...
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